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ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
25 de Mayo de 2021

Dentro de los distintos tipos de encuadernación artesanal, quizá una de las más elaboradas es la encuadernación japonesa. Lejos de limitarse al mundo oriental, su uso está bastante extendido también en occidente. Por eso es uno de los distintos tipos de encuadernación que debe conocer un diseñador gráfico. Estos se estudian en las formaciones en diseño gráfico y proyectos editoriales por muchas razones, aunque la principal es que si cualquier libro, revista o folleto que desarrolle va a ser encuadernado, debe saber con qué sistema se va a hacer. Porque en función del que vaya a emplearse, tendrá que preparar cada hoja para que el texto o las imágenes no queden tapadas en parte por la encuadernación. En el caso de la japonesa también tendrá que tener en cuenta sus particularidades, que tienes a continuación.

¿Qué es la encuadernación japonesa?

La encuadernación japonesa es uno de los tipos de encuadernado artesanal más antiguos que existen. Se lleva a cabo mediante un proceso completamente manual, y se asocia generalmente a la encuadernación de objetos personales y de cierto valor: álbumes de fotos artesanales, libros, diarios, etc. No obstante, por su atractivo y su aire artesanal se está extendiendo a todo tipo de libros y cuadernos.

Su característica más destacada es que en vez de tener las costuras que unen las páginas y las tapas del libro o cuaderno a crear ocultas, como en otros casos, las tienen a la vista. Además, este tipo de encuadernado se lleva a cabo exclusivamente con tapas duras (portada y contraportada). Y para unir todas las hojas y las tapas es necesario utilizar aguja de coser gruesa y un hilo también grueso y de cierta fuerza. A veces también se utiliza hilo de lana, algo más grueso, y también más fuerte.

Las hojas y las tapas deben contar en uno de sus lados con agujeros por los que pasará el hilo, dispuestos a cierta distancia unos de otros. Estará pues así todo listo para proceder a coserlo todo, mediante una técnica a la que se conoce como cosido japonés. Los hilos del cosido estarán a la vista tanto en el lomo como en los lados de la portada y la contraportada. Se convierten así en un ornamento más del libro, álbum o cuaderno en el que se utilizan. Lo mismo que sucede en una variante de la encuadernación francesa, que deja a la vista las costuras del lomo del elemento encuadernado.

Tipos de cosido japonés

La costura habitual en la encuadernación japonesa no es de un solo tipo. Existen diversas variantes de la costura utilizada en ella, como puedes ver a continuación:

●      Yotsume Toji: es el sistema más sencillo, y también el más extendido. Con frecuencia se lleva a cabo en encuadernaciones en las que en las tapas y hojas tienen cuatro agujeros. De ahí el otro nombre por el que se le conoce: cosido de cuatro agujeros. Eso sí, esto no es obstáculo para poder realizarlo con un número mayor. Eso sí, entonces el efecto de las puntadas, en ángulos rectos, puede ser distinto al estar más cerca unos de otros.

●      Kikko Toji: tiene más agujeros para las puntadas que el anterior, y se caracteriza porque sus costuras forman un dibujo que se repite a lo largo de todo el cosido. Se le conoce como encuadernado de concha de tortuga.

●      Asa no ha Toji: similar a la anterior, aunque es más sencilla que esta. Se caracteriza porque las páginas y las tapas tienen menos agujeros para la costura que con el sistema Kikko Toji. Las puntadas, en este caso, siempre se realizan desde atrás hacia adelante.

●      Kangxi: parecido al cosido del primer tipo, aunque es más vistoso. Se caracteriza por contar con un agujero adicional en todas las esquinas a modo de refuerzo de la costura.

Materiales necesarios para la encuadernación

Para poder realizar un trabajo de encuadernación japonesa necesitas, en primer lugar, cartón duro para la cubierta superior y la inferior. También precisas papel para forrarlas. Así el resultado será más atractivo. Puedes utilizar distintos tipos de papel en función del acabado que quieras darle, con el estampado que prefieras. También es necesario contar con cola de encuadernar, una regla y un lápiz para identificar los puntos en los que hacer agujeros y que queden simétricos y en el punto adecuado, y un cúter para hacer los cortes que vas a necesitar.

Para hacer los agujeros necesitas una herramienta que haga el agujero de la manera más limpia posible. En este caso, lo más adecuado es un punzón. Recuerda que no solo tendrás que agujerear las cubiertas. También tendrás que hacerlo con las hojas interiores. Y también, como hemos mencionado, una aguja, a ser posible romana (sin punta) e hilo fuerte para los cosidos. Por último, si quieres que el interior de las cubiertas quede bien forrado, también necesitas papel con cierta resistencia y buen tacto para forrarlas.

 

La encuadernación japonesa: ¿Qué es y cómo reproducirla?

 

Cómo se hace la encuadernación japonesa

Lo primero que tienes que hacer es decidir el tamaño del libro o cuaderno. Lo más habitual es utilizar uno convencional, como A4 o A5, aunque también puedes utilizar uno menos frecuente, como el B5, muy cómodo para cuadernos por ser alargado. Pero si dispones de una guillotina puedes cortar las hojas con las medidas que prefieras.

En cualquier caso ten siempre en cuenta que para que la costura quede bien, las hojas deben tener unos márgenes generosos: entre 3 y 4 centímetros. Tenlo en cuenta por tanto a la hora tanto de imprimir los textos de las páginas o de dejar espacio para escribir después en ellas. Después hay que cortar el cartón para las tapas del libro o cuaderno. Tendrá el tamaño adecuado para él, pero hay que cortar dos piezas de tres centímetros de ancho de él, una para cada tapa. Así la tapa quedará dividida en dos. La pieza pequeña será el punto para hacer el cosido.

En este momento puedes cortar el papel de forrado de las tapas, encolar las tapas y las piezas que has cortado para realizar el cosido de manera que quede una separación entre ambas. De uno o dos milímetros, no mucho. Así el libro o el cuaderno se podrá doblar. El papel que sobre, pégalo hacia adentro, y no te preocupes por cómo queda en este momento.

Después pega el papel reservado para el interior de las tapas en su lugar. Deja un poco de espacio, igual por cada lado, a los bordes.  Cuando seque, ya se pueden hacer los agujeros para el cosido. Para ello traza una línea paralela al borde de la cubierta, a más o menos 1,5 cm de distancia de él, y sobre ella haz los agujeros que necesites. Todos a la misma distancia unos de otros. Eso sí, con cuidado. Una vez listos, puedes hacer las puntadas necesarias y rematarlo.

Como verás, la encuadernación japonesa es una tarea laboriosa y que requiere bastante minuciosidad. Pero el resultado merece la pena, así que si quieres crear tus propios libros y cuadernos y darles un aspecto original y artesanal ¡atrévete con la encuadernación japonesa!